Este año, tristemente, no pude ver ningún juego de la Eurocopa en vivo. Tuve que conformarme con ver los goles - repetidos - de algunos pocos partidos importantes, por CNN o por Youtube.
Pero sólo necesité ver los penaltis de España contra los “azzurros” en la semifinal; sus goles contra Russia - en los dos partidos frente a los cosacos - y el gol de Fernando Torres ante Alemania en la final para entender que el equipo español es un elenco de verdaderos artistas del balompié, comenzando por el casi septuagenario, Aragonés, como consumado director artístico.
Y esto no lo digo refiriéndome propiamente a la tamaña proeza de coronarse campeones europeos después de 44 años. Se puede ganar un torneo importante - un mundial, incluso - sin llegar a cautivar. Sobran los ejemplos. Lo digo porque el juego actual de los ibéricos es sencillamente deslumbrante.
En un intento de calificar justamente el exquisito accionar de España, los términos más recurrentemente utilizados por los comentaristas son ”magia” y “furia”. Pero, el primero ya lo asociamos automáticamente con Brasil (La magia brasileña), y el segundo, aunque es el calificativo con el que tradicionalmente se exalta el estilo futbolístico español (la furia española) no le hace total justicia al espectacular quehacer de España en esta Eurocopa. De modo que yo me voy a permitir llamarlo, en referencia a la condición de “artistas” de los jugadores castellanos, el “arte español”. Por ejemplo, el segundo gol de España contra Rusia en la semifinal, realizado entre Fábregas y Güiza, fue exactamente eso: una insuperable obra de arte.
http://jp.youtube.com/watch?v=c588GBGfVmo
Y hablando específicamente del gol de Fernado Torres en la final contra Alemania, creo que, si bien los entendidos han elogiado merecida y suficientemente la “velocidad” y la “potencia” del formidable delantero español para convertir ese tanto, lo más trascendente de la jugada – en mi opinión – fue la extraterrestre genialidad de Torres al decidir - tras recibir un pase milimétrico de Xavi y tocar sutilmente el balón hacia adelante del zaguero rival - en apenas una fracción de segundo, forcejeando con el zaguero teutón en plena carrera hacia el arco, que tenía más oportunidad de anotar si se pasaba del lado izquierdo al lado derecho de éste por su espalda, lo cual dejó al alemán con una confusión mental y motora que le va a durar mientras viva.
¡Que Viva España!
1 respuesta hasta el momento ↓
viselaco // Julio 1, 2008 a 5:10 pm |
QUE VIVA LA SELECCION ITALIANA
LA CAMPEONA DEL PLANETA TIERRA.
TRES VECES……