Venezuela: Estudiantes justicieros contra salvajes pendencieros

          Me enteré por Internet de la muerte, por arma de fuego, de ios jóvenes estudiantes que protestaban pacíficamente (estoy radicado en Japón desde hace 8 años). Sentí una inmensa ira contra los aberrados matones que cometieron tales crímenes, y contra sus aberrados  “mentores” del ejecutivo. También sentí una gran impotencia al constatar que la invaluabe vida de los manifestantes está a merced de bestias salvajes que moran tanto en los colectivos como en el gobierno.

 Además, sentí una especie de culpa por estar tan lejos de Venezuela. Pero, no sólo en la distancia sino no en la diaria realidad (Japón es, si no el país más seguro del mundo, uno de los más seguros). Y anuque es cierto que aquí, con cierta frecuencia, tengo que lidiar con otro tipo de problemas (fenómenos naturales tales como temblores, huracanes, tormentas eléctricas, nevadas, etc.) y que, como cualquier otra persona, tengo que resolver, a diario, asuntos de toda índole (velar por el bienestar de mi esposa y mi hija, por ejemplo), no puedo evitar sentir que es injusto que yo, como venezolano que soy, esté aquí viviendo en condiciones de tanta seguridad personal, mientras allá la existencia de unos muchachos que lo único que hacían era exigir civilizadamente el respeto de sus derechos ciudadanos, haya sido borrada para siempre, como si nada, por unos desalmados criminales, amparados por la no menos criminal condescendencia de Maduro y sus brutales camaradas estalinistas.

 El domingo 16 en la mañana (sábado 15 en la noche, Caracas), justo durante una conversación telefónica con un familiar, iba pasando otra marcha por una avenida cercana a su casa, así que la persona acercó el auricular a la ventana para que yo escuchara.

 Aquel bullicio que oí al teléfono, originado al otro lado del mundo, en mi amada Venezuela, resultó muy inspirador, y me hizo experimentar sentimientos varios: nostalgia por mis muchos años en aquel sector; temor por el inmenso peligro al que se exponen quienes marchan; respeto y admiración, sobre todo, por la tremenda valentía de esa gente que, aun a sabiendas de que pueden sufrir la misma trágica suerte de los estudiantes mártires, insisten en salir a la calle a protestar.

Así que para ellos mi total solidaridad (si es que vale de algo estando tan lejos), y mi más sincero agradecimiento por defender nuestros derechos con tal determinación, sin temer por sus vidas.

 Pero no seré yo quien los exhorte a seguir marchando, exponiéndose a un peligro tan descomunal: por un lado, cuerpos poiciales ultra represivos que no tienen el menor respeto por la integridad física y los derechos humanos de los ciudadanos, y por el otro, colectivos chavistas armados, sanguinarios y ultra cobardes, que se dedican a amedrentar y hasta matar a integrantes de manifestaciones pacíficas, cuyas únicas armas son su idealismo y sus sólidas convicciones en un país de justicia y paz para todos.

 Y si todavía, increíblemente, alguien duda de que esos grupos criminales son brazos armados del gobierno, revisen las más recientes declaraciones de Maduro (quien está superando velozmente en guerra sucia y maldad a su maestro). Por ejemplo, esta clarísima amenaza de usar la violencia contra las protestas esudiantiles y opositoras en general ”si (los opositores) quieren calle, les daremos calle”.También lean los mensajes en Twittwer de la verduga Iris Varela, en cuyo periodo como ministra penitenciaria han muerto más “privados de libertad” (más bien, privados de vida digna por ti Iris) en toda la historia de nuestro país. Luego de que se produjeran las muertes de los jóvenes estudiantes ella dijo en Twitter que los colectivos están para defender la revolución y que la oposición le tiene miedo a los colectivos.

 Malandrón, verduga y demás neo-estalinistas, no sé de dónde les viene toda esa crueldad y ese desprecio por la vida de su adversarios políticos. Sólo les diré que, aunque los compadezco sinceramente por todos los traumas que deben haber sufrido para convertirse en personas tan viles, seguiré insistiendo hasta el fin de mis días en que más temprano que tarde Ustedes deben responder ante la justicia (una realmente imparcial, no la chavista) por todos sus desmanes.

Por último, les repetiré lo que le dije una vez a Chávez aquella vez que los universtarios se le enfrentaron  a él y demás gorilas. Y no me equivoqué, porque, en mucho, las heróicas acciones de esos muchachos contribuyeron  a la actual debacle del chavismo: “Asústate. Se te alzaron los estudiantes”.  

Ángel Rafael La Rosa Milano

CI: V-6843255

 

  

Anuncios

~ por Ángel Rafael La Rosa Milano en febrero 18, 2014.

2 comentarios to “Venezuela: Estudiantes justicieros contra salvajes pendencieros”

  1. la vas a pagar maldito pendejo, burro, bestia

    • Publiqué tu mensaje para mostrar las puebas de tus amenazas, y buscar la forma de ubicarte. Tu mensaje delata tu macabra personalidad. Sí te creo capaz de hacerme daño, y me preocupa, pero ni millones de gente mala como tú impedirán que sigamos en nuestra lucha por un pais mejor y un mundo mejor, sin tu demencial violencia. Existen fuerzas superiores que nos observan. Te aconsejo que les temas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: