Justicia gringa, Diosdado y otros supuestos malhechores

•junio 4, 2015 • Dejar un comentario

「foto de diosdado junto a hugo carvajal」の画像検索結果

Estimados Sr. Presidente Barak Obama y Sres. fiscales federales estadounidenses que llevan el “caso Diosdado Cabello”. Si Ustedes realmente desean acabar con el tráfico de drogas que, hacia su país, supuestamente estarían realizando funcionarios civiles y militares venezolanos, comandados por el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, les pido vehementemente, como hijo de la, otrora, orgullosa Venezuela, que conoce bien a esas zanguijuelas investigadas por Ustedes, que se dejen de jueguitos geo-económico-políticos y se pongan los pantalones, de una vez por todas

Es verdad, sí, que la reciente medida tomada por la administración del presidente Obama contra 7 violadores de derechos humanos en el gobierno de Maduro, y la ratificación, por parte de la justicia norteamericana, de que Diosdado Cabello está siendo investigado por traficante evidencian una fuerte voluntad política de su gobierno para hacer que los “peces gordos” maduristas respondan ante las leyes de ese país. Pero, tal como le recriminé al Sr. Obama en un escrito anterior, en todos estos años de régimen castro-chavista, ya son muchos compatriotas míos que se encuentran en su país (ya sea porque fueron capturados por Ustedes delinquiendo, porque se entregaron ellos mismos, o porque fueron a refugiarse, huyendo de las autoridades de mi país) sin que, hasta la fecha, los ciudadanos comunes tengamos información oficial sobre la situación legal de dichos sujetos.

¿Están todos ellos cooperando en las investigaciones sobre los supuestos crímemes cometidos por funcionarios del régimen? ¿A qué acuerdos específicos llegó la fiscalía con cada uno de ellos? ¿Fueron condenados? En caso afirmativo, ¿recibieron disminución de pena por cooperar? ¿Algunos quedaron libres?

Una gran cantidad de venezolanos, incluida mi persona, tenemos razones para pensar que los paisanos detenidos en suelo norteamericano, que deciden cooperar con la justicia de ese país, terminan viviendo de forma, si se quiere, muy placentera, a pesar de sus graves delitos, como recompensa por su cooperación.

Aunado a lo anterior, en estos largos 15 años de destrucción, represión y supuesto narcoterrorismo castro-chavista en Venezuela, las autoridades norteamericanas, tras sus exhaustivas investigaciones, que yo sepa apenas han acusado formalmente de traficante a un solo funcionario militar del régimen, Gral. Hugo Carvajal, lo cual nos ha hecho dudar, todo este tiempo, sobre la determinación que tienen el gobierno y la justicia estadounidenses de llegar al final de las investigaciones, y actuar en consecuencia, castigando duramente a los culpables.

Un número importante de venezolanos asocia esa falta de resultados más contundentes con una geo-política continental muy pragmática que, salvo por el resguardo de intereses muy particulares, nunca podrá traer beneficios duraderos la región. Por el contrario, en cierta forma, ha contribuido a consolidar la penetración de la tiranía castro-chavista en Venezuela y otros países de latinoamerica.

Por cierto, sabemos que Ustedes saben que de seguir profundizando en las investigaciones sobre el supuesto Cartel de los Soles, muy posiblemente pudiera aparecer una conexión con Cuba, por el papel que tendrían los gorilas antillanos como propiciadores y “padrinos” de las supuestas relaciones FARC-gobierno castro’chavista. Les pregunto: ¿Que tratamiento le darán a eso, ahora que están en plena Luna de Miel con la sanguinarios hermanos Castro?

Para terminar, los venezolanos de bien, sí agradecemos sinceramente todo lo que hacen Ustedes en pro de la democracia venezolana, pero ha quedado muy claro que el enfoque de esos esfuerzos e iniciativas debe ser menos pragmático y más humanista, destinado no sólo a proteger los intereses partículares del gobierno e instituciones norteamericanos, sino a contribuir genuina y grandemente al bienestar de nuestros pueblos, que claman desesperadamente por verdadera justicia, sin la cual, como Ustedes y nosotros sabemos de sobra, nunca habrá ni paz, ni bienestar, ni nada.

Suposiciones acerca del supuesto “Cartel de los Soles”

•febrero 25, 2015 • Dejar un comentario

        En un país como el mío, donde uno nace, crece y muere sabiendo de gente muy corrupta que comete sus delitos con la mayor impunidad, “tranquila y sin nervios”, un número importante de la población termina desarrollando una peligrosa tolerancia hacia dichos delincuentes y sus fechorías, lo que compromete seriamente la capacidad de esa sociedad, como un todo, para apreciar la gravedad de los crímenes cometidos y, en consecuencia, enfrentarlos, castigarlos y erradicarlos. Eso es precisamente, en parte, lo que está ocurriendo con el caso del grupo de generales de las fuerzas armadas venezolanas delatados como narcotraficantes, el llamado “Cartel de los Soles”.

Todos sabemos quienes son. Han sido delatados y acusados, en Estados Unidos, una y otra vez (por cierto, Luisa Ortega Díaz, eres culpable de negligencia en el cumplimiento de tus funciones como fiscal general, y muy posiblemente de complicidad). Y aunque particularmente no tengo como inculparlos, puedo sugerir, en el mismo estilo especulativo maduro-cabello- chavesiano, que los generales en cuestión son narcotraficantes. Y lo digo como venezolano que soy, asistido por mi mediana capacidad de raciocinio y por el derecho a especular que, insisto, me legó el mismísimo Chávez mediante sus propias y constantes especulaciones (aunque las de él fueron todas viles calumnias contra sus detractores).

Hay otro factor que influye en esa especie de condescendencia que, en mi opinión, un elevado porcentaje de los venezolanos está teniendo hacia esa supuesta red criminal: la ignorancia, la falta de información. En verdad, preocupa y entristece que, en mi país, haya millones de personas que sencillamente no entienden lo realmente malos que son esos elementos; que no se pueden imaginar toda la crueldad de la que son capacez.

Algunos de esos mafiosos inventaron una pobre excusa para justificar su participación en el multimillonario narcotráfico. Dicen que lo único que están haciendo es joder a los gringos, vendiéndoles la droga que ellos mismos piden con desesperación. Es decir, la droga, según los traficantes, sería una especie de plaga que ellos diseminan en el “imperio” para destruirlo poco a poco, y, de paso, se meten bastante dinero. Su causa sería, entonces, muy rentable, pero sobre todo muy noble… Semejante atrocidad puede ser vista como algo meritorio sólo por mentes depravadas que, lastimosamente, a su vez, logran convencer a otro montón de idiotas cabezas huecas.

También están los gánsters que se escudan diciendo que su actividad, si bien ilícita, es, en esencia, un negocio de compra y venta: hay una gigantesca demanda de droga a nivel mundial, y ellos, simplemente, tratan de satisfacerla con una oferta igual de amplia. Estos “hombres de negocios”, como es de esperarse, también son capacez de seducir a muchísimos otros lastimosos bocabiertas.

Es posible que entre esos criminales haya quienes, en su infinita imbecilidad, crean realmente que sus acciones no pasan de ser un ataque al imperio o un simple negocio. Sea como sea, una de las más trágicas consecuencias del tráfico de estupefacientes es la enfermedad y la muerte de millones de seres humanos, incluidos una inmensa cantidad de adolesentes, quienes, al estar en situación de vulnerabilidad, son potenciales candidatos a caer en la adicción, poniendo en riesgo su salud y su vida. Eso convierte a los supuestos miembros del supuesto Cartel de los Soles en genocidas.

Pero eso no es lo peor. Producto del narcotráfico, lo cárteles obtienen ganancias astronómicas, que convierten a sus miembros, principalmente a sus cabecillas, en personas inmensamente ricas y poderosas, con los muchos – y, sobre todo, mal habidos – beneficios que eso conlleva.

Con el fin de preservar su riqueza y su poder ilimitados, las redes traficantes llegan a extremos escalofriantes; se transforman en maquinarias de exterminio que eliminan brutalmente a miembros de bandas rivales, y que matan, sin piedad, a cualquier persona o grupo de personas que puedan significar alguna amenaza para sus macabros intereses, incluyendo familias enteras, sin importar si son hombres o mujeres, niños o ancianos.

En realidad, nadie está a salvo de esos desalmados. De hecho, si alguno de ellos se siente atacado por este escrito, es muy probable que decida tomar represalias en mi contra. ¿O Ustedes piensan que porque estoy radicado en Japón ellos no pueden ubicarme y hacerme daño? No se equivoquen con esos matones; Jamás y nunca cometan el error de subestimarlos. Son omnipresentes, omnipotentes e increíblemente crueles.

¿Que si no me da miedo meterme con ellos?¡Claro que tengo miedo! Pero, más que por lo que puedieran hacerme a mí directamente, es por lo que pudiera ocurrirle a mi familia, aquí en Japón y allá en Venezuela. Además, si me pasa algo a mí, ¿cómo afectaría eso a mi hija de 8 años y a mi esposa? Pensar eso me asusta.

Lo que ocurre es que mucho más grande que ese temor es mi deseo de que mi país – y el mundo entero – sea un lugar de justicia y paz para todos sus habitantes; más grande que ese temor es mi convicción firme de que el bien se impondrá al mal. Así tiene que ser, por el bienestar de mi amada Patria Venezuela y de toda la humanidad. Que Dios nos proteja y nos ayude a derrotarlos y castigarlos.

Opinión papal sobre ataque a Charlie Hebdo es ambigua

•enero 18, 2015 • Dejar un comentario

Aunque fui bautizado católico no practico la religión – ni niguna otra – así que, aparte de la lógica admiración que puedo sentir por el Papa Francisco, su notable humildad y su solidaridad para con los más necesitados, no lo considero mi líder espiritual ni nada por el estilo, pero sí un líder moral para toda la humanidad. Es por ello que presto mucha atención a sus palabras.

Por ejemplo, hoy, viernes 16, durante mi acostumbrada revisión matutina de la prensa digital, quedé muy ingratamente sorprendido con sus declaraciones sobre el horrendo atentado que sufriera la satírica publicación francesa, Charlie Hebdo, a manos de las bestias asesinas de Al Qaeda.

En el mismo plano de ideas, el Papa argentino dice: “no puedes insultar la fe de los demás, y no puedes matar en nombre de Dios”. Particularmente, suscribimos totalmente su postura. Pero, ¿está Francisco equiparando ambas acciones? ¿Insultar es igual de grave que matar?

En otra reflexión, el Papa se contradice claramente cuando expresa: “…es verdad que no se puede reaccionar violentamente. Pero si el doctor Gasbarri, gran amigo, dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo. Es normal. No se puede provocar…”

Por un lado nos exhorta a no reaccionar con violencia, pero, por el otro, dice que vengaría una simple ofensa verbal contra su madre con un puñetazo, ya que sería una provocación.

Sus palabras pueden interpretarse como una justificación del acto violento y criminal de los extremistas islámicos contra Charlie Hebdo.

En su analogía, el Papa está sugiriendo muy claramente que el acto salvaje y sanguinario de Al Qaeda fue una reacción lógica a la satírica provocación de la revista francesa.

Cabe la posibilidad de que Francisco no haya tenido la intención de justificar el atentado; de que haya sido un descuido. Pero entonces le advertimos firmemente que cuide sus palabras, ya que éstas son una referencia importante para millones de seres humanos.

Ahora bien, si el sumo pontífice de la iglesia católica está justificando los atentados expresamente, entonces, nos jodimos todos…

Por cierto, quiero contarle al Papa, que siendo yo un niño, mi propia madre siempre me decía que cuando me insultaran no hiciera caso, y que cuando me “mentaran la madre” (la mayor ofensa que alguien podía recibir en aquellos años) simplemente les respondiera: “gracias por recordármela”.

¿Qué postura es más cónsona con las amorosas enseñanzas de Jesús, la de Francisco o la de mi madre?

Ángel Rafael La Rosa Milano

¡FELIZ NAVIDAD!

•diciembre 22, 2014 • 2 comentarios

SOL

Arbolito de mi casa

Mis muy apreciados soleros,

Reciban un caluroso saludo navideño.

En estos días, con tantas tragedias naturales y humanas que castigan al mundo (como la masacre de niños pakistaníes a manos de talibanes desalmados y asesinos, y la opresión desmedida en países con gobiernos retrógrados y sanguinarios como el mío, Venezuela) podemos llegar a sentirnos desesperanzados e impotentes. Pero al mismo tiempo somos capaces de entender que, para combatir esas amenazas contra la humanidad, debemos hacer lo posible por mantenernos optimistas y llenos de fe en un porvenir de tranquilidad y felicidad para nuestros hijos y las futuras generaciones.

DSC05805

Es por ello que, en estas fechas decembrinas, a pesar de tantas calamidades que nos agobian, nos permitimos celebrar en familia la Navidad, transmitiéndole a nuestros pequeños toda la alegría y la esperanza que ella encierra, ya que tal vez son las mejores armas con las que ellos enfrentarán las adversidades.

DSC05806

En…

Ver la entrada original 40 palabras más

Pistolero y vividor

•noviembre 11, 2014 • Dejar un comentario

Los verdaderos comunistas e izquierdistas en general (todavía habitan algunos muy raros especímenes en el mundo), esos que creen increíble pero sinceramente en la utopía de la uniformidad social – no como Castro, Chávez y demás vividores de los pobres – seguramente llevan ya mucho tiempo indignados y asqueados de la – y que – revolución socialista venezolana, de sus caporales, más específicamente. Es lógico.

Desde muy temprano en el “proceso”, comenzaron a aparecer los primeros indicios de esa descomunal orgía de inmoralidad que es el gobierno de Venezuela.

Soy del parecer que los mismos chavistas pobres también descubrieron rapidito que estos supuestos líderes revolucionarios, incluido su jefe máximo, no eran sino una parranda de farsantes, hambreadores del pueblo, con un apetito insaciable de dinero y poder. Pero esos compatriotas humildes seguían – y siguen todavía – a Chávez porque se prendaron de él, y, como suele ocurrir en las relaciones entre abusadores y abusados, ya no les importaba que los abusara, con tal de que les mostrara atención, dándoles “pan y circo” de vez en cuando.

Sólo así se explica que aun no se hayan revelado públicamente contra fantoches como Elías Jaua Milano (¿será familia mía? ¡Qué desgracia!), quienes, al tiempo que profieren todo tipo de sandeces a favor de esa mamarrachada llamada Socialismo del Siglo XXI y contra el capitalismo y el “Imperio”, viven la gran vida de jequecitos y capitalistas salvajes, a costillas de todo lo venezolanos (incluidos quienes lo adversamos ¡qué bolas!), especialmente los más necesitados.

Por cierto, Elías “mono con pistola” Jaua, ¿para qué es ese revólver? ¿Sencillamente porque eres un violento y sometedor nato, o porque te sientes muy inseguro en tu “muy segura Venezuela”?

Ángel Rafael La Rosa Milano
CI: V-6843255
Tokio,Japón

Día del Padre 2014: Anécdota de mi papá

•junio 14, 2014 • Dejar un comentario

Mis muy estimados huèspedes,

Siempre gracias por sus amables visitas y por sus comentarios.

La siguiente anécdota quiisiera dedicársela a mi amado difunto padre y a todos los padres buenos del mundo, hoy en su día.

FELICIDADES!!!

Consejo paterno

Confieso que siempre me costó admitir abiertamente cuando mi papá me daba un buen consejo. Y no es que yo fuera incapaz de identificarlo como tal. En el fondo, sabía que su sugerencia era lo más conveniente. Tal vez lo que ocurría es que él tenía un carácter si se quiere muy “mandón” (el mío tampoco es muy fácil que digamos), y cuando me aconsejaba yo sentía más bien que me estaba dando órdenes.

De cualquier manera, eso no impedía que de tanto en tanto yo acudiera a él con algún asunto personal, buscando su orientación. Al fin y al cabo, yo lo respetaba y amaba muchísimo como padre y ser humano.

Teniendo yo como 35 años, un día, durante una conversación de sobremesa, le manifesté que de pronto estaba sintiendo preocupación por cómo criar a mis futuros hijos (en caso de que los tuviera), y le pedí alguna recomendación, en su condición de buen padre de tres.

Mis temores no tenían que ver con la formación de una familia como tal. Primero, porque aunque mi prolongada y amena soltería (que se extendería hasta los 40) y mi sempiterna renuencia a tener novia formal indicaran lo contrario, siempre me visualicé felizmente casado. Segundo, porque aunque nunca tuve ningún apuro en tener hijos, siempre me han fascinado los niños.

En resumen, mi naturaleza, a pesar de las apariencias, es hogareña, lo cual, imagino que se deba, en buena parte, a que eso fue lo que vi en mi casa: un matrimonio y sus tres hijos, viviendo bajo el mismo techo, en la unión familiar.

De todas formas, sí recuerdo que en mis años de soltero, estaba totalmente convencido de que ese era el “estado ideal del hombre”. Hasta que me casé y tuve a mi hija. Y ahora no cambiaría por nada del mundo mi situación de esposo y padre enamorado.

Todavía, hoy, tengo más presente que nunca la respuesta de mi papá a aquella inquietud mía sobre la crianza de los hijos. “Dales mucho amor y buen ejemplo”, me dijo, simplemente.

Esas palabras, tan sencillas y profundas a la vez, constituyen, sin duda, uno de los consejos más sabios y útiles que he recibido en toda mi vida.

Conociéndo a mi papá como lo conocí, sé que la única retribución que él esperaría por ese invaluable consejo es que lo ponga en práctica con su adorable nieta japonesa (a la que no disfrutó aquí, pero quiero creer que lo hace desde el “más allá”).

Huelga decir que, desde que ella nació, mi amada esposa y yo nos esforzamos a diario por poner en práctica esa amorosa filosofía. Y aunque no somos perfectos y nos equivocamos humanamente, esa fórmula de amor y ejemplo en su formación está dando muy buenos resultados, gracias a Dios.

Papá, no quiero finalizar, sin agradecerte con el corazón por aquel acertado consejo paterno. Por cierto, Mil gracias, también, por haberlo aplicado conmigo y mis hermanos.

Bendición Papá. Te amo.

Guantanamera para los Castro, Maduro y sus iguales

•abril 10, 2014 • Dejar un comentario

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.